sello en el que se lee la palabra Frágil

¿Por qué hay que repetir las cosas 200 veces al día?

“Por más que te digo las cosas, no me haces caso”

“¿Cuántas veces te tengo que decir que no hagas eso?”

¿Os suenan? Son frases muy típicas de madre/padre. Pero es que de verdad, le has dicho a tu hijo/a cientos de veces que no se muerda las uñas, que debe tirar los papeles a la papelera, que con la ropa no se juega que la da de sí… en fin, infinidad de cosas que nosotros entendemos que no son correctas, porque conocemos las posibles consecuencias de esas actuaciones.

Les explicamos las consecuencias con tranquilidad: ” a ver, si te muerdes las uñas puedes causarte heridas que se infectan y te pones malito porque las manos se ensucian muy fácilmente” “si tiras basura al suelo, tarda cientos de años en desaparecer y puede comérsela algún animal y morir” “si te pones la ropa en la cabeza le das de sí al cuello y luego tu hermano pequeño no podrá usarla cuando a ti te quede pequeña y se quedará sin ropa” y aún así no obtenemos resultados porque a los 15 minutos (o menos) está otra vez dale que te pego a las uñas con unos calzoncillos en la cabeza.

¿Por qué no lo entienden?

Cuando leo post acerca de este tema siempre llegan a la misma conclusión: los adultos no sabemos comunicarnos de forma efectiva con los niños.

No digo que no sea verdad, muchas veces regañamos por cualquier cosa, de mala manera, gritando o exigiendo algo que nosotros no hacemos.

Pero tampoco hay que fustigarse. Ser padre es duro. Un niño no es un saco vacío. Tienen su forma de ver el mundo. ¿a que tú ves un tipo gritando en la calle que va a llover o que se va a acabar el mundo y no le haces caso? Pues igual, si tú le gritas al niño que te haga caso de malos modos no te lo va a hacer.

No solo depende de nosotros/as, mi teoría para ciertos casos, no para todos, es que cuando han hecho algo mal y les reñimos no son capaces de ver los efectos inmediatos de sus actos. ¿A que sí entienden que han hecho daño a su amigo cuando al empujarle se hace sangre? Realizan una acción que tiene un efecto inmediato y les hace plantearse que lo han hecho mal.

Aquí muchos “padres/madres” piensan: “si necesitan un efecto inmediato les doy un guantazo y ahí lo tienen”. No seamos cavernícolas, que no hace falta.

Pero cuando tiran un papel al suelo, por poner un ejemplo de los anteriores, no ocurre absolutamente nada. Ellos ven el papel en el suelo y punto. No van a presenciar como se degrada el papel ni como muere ningún animal, por más que tú se lo expliques. Si no lo ven, es lógico que se cuestionen que tu historia no es real. Igual puede que hasta lleguen a repetirlo en más ocasiones para comprobar si es verdad o no.

¿¡Qué hacemos entonces!?

Hay que ir  a la base del problema. Usad esta fórmula:

Hace X porque… (fórmula mágica aplicable a todos los problemas de la vida diaria)

Seguro que observándoles podéis descubrir el por qué de sus comportamientos. En el caso de las uñas, puede que algo le ponga nervioso, con el papel… igual no tenía donde tirarlo, cuando mis hijos lo hacen les hago cargar con el papel hasta la papelera y tirarlo como debe de ser y en el caso de la ropa…(es un problema que teníamos en casa) por medio de esta fórmula descubrí que se ponían las camisetas de pelo, como parte de un juego en el que llevan pelucas, así que lo que hice fue facilitarles un baúl de ropa vieja, disfraces y complementos para que se pusieran lo que quisieran a su gusto sin destrozar la ropa de vestir.

Sabiendo el porqué ya podemos iniciar un dialogo: “sé que haces esto por este motivo, pero debes saber que si lo vuelves a hacer puede pasar esto”  y asegurarnos de que lo ha entendido preguntándole directamente y haciendo un repaso: “a ver, entonces si haces eso…” y si lo ha entendido te responderá completando la frase.

Para rematar nunca está de más pedirle su opinión: “¿Y a ti te gustaría que pasara eso? ¿Cómo crees que te sentirías si pasara eso?” Así de paso trabajamos la empatía y el ámbito emocional.

Todo esto no te asegura que no lo vaya a repetir nunca más. Ahora en lugar de repetir ordenes tendrás que repetir esta fórmula cuantas veces sea necesario, pues la repetición es uno de los principales mecanismos de aprendizaje de los que disponemos desde el momento en que nacemos. Aunque sea agotador. Repite estos pasos con calma, educación y respeto.

Espero que este artículo os haya parecido interesante y os haya sido de ayuda.

Y vosotros/as ¿tenéis algo en especial que soléis repetir 200 veces al día sin resultado aparente?

Técnico Superior en Educación Infantil, monitora de Educación Ambiental y eterna estudiante. Madre de tres mozucos. Dedico mi tiempo libre a aprender con y de mis hijos y a hacer aquello que más me gusta: coser, cantar, comer la deliciosa comida que cocina mi marido, fotografiar insectos, escribir y trastear con el ordenador.
Escribo este blog y estudio online todo lo que pillo, el grado en Turismo, entre otras cosas.

One thought on “¿Por qué hay que repetir las cosas 200 veces al día?

  1. Nessa 9 marzo, 2016 at 10:33

    Creo que va implícito en ser niño. Algunas veces es porque no han encontrado alternativa y vuelven a las andadas y otras… Otras creo que es porque son pasotas, en serio…. Cuando el pequeño está venga a subirse encima del mayor, ya puedes decirle mil veces que no lo haga porque le está agobiando, le está haciendo daño… Él aguanta el chaparrón, los lloriqueos del hermano y… Vuelve a las andadas… Es un pieza. A veces pueden desconfiar de nuestras historias (como lo del papel) y otras se hacen los “orejas” como el hecho de repetir mil veces que pongan las cosas encima de la mesa para comer… Vaguería, ja, ja, ja, ja… Esto es complicado a veces, Adara… Ainsss. Un besote

Deja un comentario

Nombre *
Correo electrónico *
Web

11 + 19 =