Torre de la Miñona, Castillo de Cardona, Parador Nacional

Cardona: visita de fin de semana

¿Queréis conocer una alucinante montaña de sal por dentro? Si, es real, se puede hacer si visitas Cardona.

Os aseguro que adultos y niños alucinareis con este espectáculo de la naturaleza. Os cuento más:

Cardona

Cardona es una localidad situada en el Bagés, cerca de Manresa, en la provincia de Barcelona.

Lo más peculiar y destacable de este pueblo es su castillo del año 866  y la montaña de sal, una mole de sal pura que ocupa una extensión de 1800 metros de longitud por 600 metros de ancho y una superficie de 100 hectáreas.Torre de la Miñona, Castillo de Cardona, Parador Nacional

Estos dos escenarios son la clave para pasar un fin de semana familiar lleno de imaginación y fantasías.

El Parque Cultural de la Montaña de Sal

La mina de sal (una de las más importantes del mundo) tiene un gran recorrido por su interior.

La visita guiada merece la pena, pues la guía os relatará la asombrosa historia del yacimiento con todo lujo de detalles. No se hace pesada para los niños pues incluye una bajada en todoterreno, un paseo por sus preciosas galerías (que conectarán de inmediato con su imaginación), un relato bien estudiado del guía y la posibilidad de probar(literalmente) la sal de las paredes de las cuevas.

Después del recorrido se puede almorzar en la cantina. Las instalaciones son “de lujo” y están adaptadas para todo tipo de público.

Recomendamos pasar la tarde libre, paseando por el pueblo y al día siguiente visitar el castillo por la mañana para por la tarde volver tranquilamente a casa.

Si vais en verano, alojándoos en el Hotel Bremon, os ofrecen un descuento en la piscina municipal. Una buena manera de pasar una calurosa tarde después de visitar la mina o el castillo.

Dónde comer

Nosotros fuimos a Cal Borrasca (C/ Escasany 15) y nos gustó mucho a todos. El precio si eliges bien, no asusta. Nosotros somos dos adultos y dos niños y solemos pedir dos menús para compartir más alguna ración de entrante más bebidas y postre. El trato fue muy amable y había más familias con niños pequeños.

El castillo

En la visita al castillo se puede hacer un inciso para tomar un café o refresco en el parador nacional que se encuentra en su interior.

Al ser una zona de interior y poco turística en comparación con el bullicio de la costa, a pesar de haber ido en pleno Agosto, no había mucha gente y los precios no nos parecieron excesivos, sino todo lo contrario.

Cardona es un lugar por descubrir, no esperas tanto como te puede ofrecer.

¿Qué os parece? ¿Os apuntáis?

Texto: J.M.C.G, colaborador.