una mano de niño con las uñas mordidas

Mi hijo se muerde las uñas

Me juego una uña del pie a que este tema os toca de algún modo, ya sea por experiencia propia o ajena, todos conocemos niños y adultos con este hábito desagradable para muchos espectadores pero en todos los casos insalubre.

Es difícil comprender esa manía nuestra de mordernos las uñas cuando estamos tensos, probablemente sea un recuerdo genético de antes de que los cortaúñas existieran y no penséis que digo una tontería.

Cortauñas, aparatos usados para cortar las uñas de manos y pies

No se conoce quién inventó el primer aparato cuyo fin fuera cortar las uñas de manos y pies  pero si tenemos en cuenta que el primer cortaúñas se patentó en 1875, no hace ni ciento cincuenta años que morderse las uñas era una manera, (no la única pues ya existían las tijeras) de cortárselas. No siempre había una tijera a mano y en esta época, antes de la industrialización se realizaban más tareas de forma manual, como por ejemplo coser, amasar, tejer, fabricar zapatos, hilar… así que casi me atrevería a decir que morderse las uñas era algo de lo más normal.

Las causas por las cuáles los niños adquieren este hábito pueden variar de un niño a otro y depender en gran medida de su etapa de desarrollo, factores ambientales, genéticos, sociales, etc.

Por ejemplo si un niño de menos de dos años se lleva las manos a la boca en una situación en la que su estado es relajado; no debemos pensar inmediatamente en que lo hace para morderse las uñas, sino más bien que realiza unos gestos acordes a su edad pues está aún conociendo y aprendiendo a controlar su cuerpo.

Los niños nunca hacen nada porque sí; si morderse las uñas se llega a convertir en un hábito es porque el niño/a obtiene un beneficio con esta acción, ¿un beneficio? ¿cuál?¿en respuesta a qué? Observemos y trabajemos en la reconducción del hábito.

Para reconducir este hábito hay que tener en cuenta la edad del niño y su grado de desarrollo físico y psicológico, y para motivarle usaremos alguna actividad adaptada a su edad,(en la página de Recursos dejo la actividad que he usado con total éxito con mi hijo de 7 años). Pero antes de pasar a explicar cómo trabajar este tema debo pediros una cosa:

  • Servir de ejemplo. Es muy importante que tus hijos no te vean a ti hacer aquello que quieres corregir en él. Así que, si es necesario, proponte cambiar este hábito en ti al mismo tiempo que en tu hijo. Puede que daros apoyo mutuo resulte muy motivador para ambos.

una mano de niño con las uñas mordidas

  1. ¿Por qué no debe morderse las uñas?

Algo que suelen preguntarse los niños cuándo les dices: “No hagas esto” es lo siguiente “¿Por qué?”

Si no sabéis responder esto, no pasa nada, es lo primero que vamos a trabajar.

Tenemos que darle a nuestros hijos/as las razones reales por las que no debe morderse las uñas. En la actividad que podéis descargar en la página de Recursos doy tres razones muy básicas pues están adaptadas para que sea él quien las lea y  las asuma fácilmente. Podéis añadir las siguientes:

  • Puede producirnos dolores al manipular objetos y dolores dentales e incluso deformación de las piezas dentales, problemas al masticar, etc.
  • Introducimos en nuestro cuerpo bacterias y hongos. Las bacterias ingeridas pueden llegar a causar infecciones con el consiguiente cuadro febril, vómitos, etc. Esta parte se le puede explicar visionando cualquier capítulo de la serie Erase una Vez el Cuerpo Humano, ya que en cada capítulo enfocan la importancia de que cada componente del cuerpo esté en su sitio: los microorganismo de la mano en la mano, los de la boca en la boca, los de los pies en los pies, etc.
  • Puede generar baja autoestima al comparar el estado de sus manos con los de otros niños/as. Yo no incidiría mucho en esta parte si es un niño/a preocupado en exceso por su imagen. Si no le da demasiada importancia a la estética adelante: lo primero es que tomen conciencia y para ello podemos mostrarles imágenes de uñas mordidas, otras de uñas sin morder y que expresen cuál le parece más bonita o correcta. Si no, dibujar su propia mano, tal y como la ven, también es una gran estrategia.

2. ¿Por qué se muerden las uñas?

Para esto os recomiendo realizar un cuadro en el que apuntéis o apunte, dependiendo de la edad, los momentos del día en los que se muerden las uñas, la actividad que realizaban en ese momento y una posible causa. La causa más común son los nervios, pero puede ser también el aburrimiento. Crear otro cuadro para identificar los momentos relajados en los cuáles no se muerden las uñas si lo considerais.

3. ¿Cómo pueden evitar morderse las uñas?

Siendo conscientes del problema, las situaciones que lo provocan, sus causas y efectos estarán preparados para aprender a evitarlo. Bastará con hacer ejercicios sencillos de autocontrol para que ellos se sientan realmente capaces de controlar el impulso. Serán ejercicios motrices básicos como tocarse partes del cuerpo, formar letras con los dedos, y si queréis algo más específico podéis pedirle que lleve un dedo a su boca y lo pare poco antes de llegar. De esta forma le demostraremos que su cuerpo lo maneja él o ella y que puede hacerlo.

También se pueden buscar alternativas como “cuando tengas necesidad de morderte las uñas chasquea los dedos, frótate la nariz, date capirotes en la barbilla, etc.” Lo que se os ocurra, será como una vía de escape así que buscad que no sea demasiado irritante. Si no es suficiente podéis introducir claves: “Cuando mamá/papá vea que te vas a morder las uñas la clave será ejem ejem” por ejemplo, aunque también puede ser una palabra divertida como ¡zampachunflis!

un guepardo subido en un árbol

Para finalizar deberemos demostrar la utilidad de tener las uñas un poco más largas, podemos ponerles documentales y que comprueben que, para muchos animales las uñas son muy importantes y en nuestro caso, aunque no son vitales tienen sus funciones:

  • Protegen la piel sensible de los dedos.
  • Nos ayudan a agarrar objetos.
  • Las usamos para rascarnos
  • Podemos usarlas para defendernos y no son pocos los casos de agresión identificados por el tejido encontrado bajo las uñas tras un arañazo.
  • Son un método eficaz de conocer si tenemos un buen aporte de calcio.

Os aseguro desde mi experiencia personal que siguiendo estos pasos y con voluntad para cambiar este hábito tan feo, se puede hacer y se hace.

Probadlo y contadme qué tal os ha ido.

Técnico Superior en Educación Infantil, monitora de Educación Ambiental y eterna estudiante. Madre de tres mozucos. Dedico mi tiempo libre a aprender con y de mis hijos y a hacer aquello que más me gusta: coser, cantar, comer la deliciosa comida que cocina mi marido, fotografiar insectos, escribir y trastear con el ordenador.
Escribo este blog y estudio online todo lo que pillo, el grado en Turismo, entre otras cosas.